Mi experiencia comenzando la Guardería

Por admin
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Y bueno, llegó el día de uno de los primeros desprendimientos necesarios en la maternidad, sí, mi hija de 1 año comenzará a ir a la guardería, y aunque es necesario para ambas, claro que siento nervios, me pregunto: estará bien? llorará y la dejarán ahí llorando porque hay más niños que atender? sentirá que la he abandonado?

Realmente sentí mucha culpa, pero en el fondo sabía que necesitaba hacerlo, por ella y sobre todo por mí, necesitaba ese espacio para mi misma, para retomar el trabajo, para poder tener unas horas simplemente conmigo misma, y vaya que las necesitamos como mamás.

Así que después de una corta búsqueda (únicamente vi 3 guarderías) simplemente me decidí por la que más me recomendaron, así que llegamos el primer día donde me recomendaron no dejarla más de dos horas y así fue, ella lloró bastante pero creo que yo lloré aun más de camino a casa, mandé mensajes cada 10 minutos, pedía fotos y videos de cada momento, e irla a recoger la primeras dos semanas fue horrible, salía llorando, con ojeras de tanto llorar, molesta y desconsolada, casi tiro la toalla pero traté de mantenerme fuerte, esto iba a “pasar”.

Y sí, pasó relativamente rápido, al cabo de 3 o 4 semanas cada día era más fácil dejarla para ambas, ella comenzó a entender a donde iba e incluso se comenzaba a emocionar cuando llegábamos, así que poco a poco, no pedí tantas fotos, hoy, casi un año más tarde, creo que no he pedido fotos en meses, la veo feliz y también la veo avanzar mucho en cuánto a su interacción con otras personas y niños, ha pasado de ser una bebé tímida y apegada a ser más sociable, amable, expresiva, y eso me ha encantado.

Mamá también ha disfrutado estos meses, la verdad es que he podido organizar muy bien ese tiempo para hacer mis cosas e incluso a veces hasta me doy tiempo de descanso cosa que no pasaba desde hace mucho.

Comenzaron las enfermedades inevitables

De repente una gripe, un virus, un resfriado, una bronquitis, una irritación, un problema estomacal, y todo se repite y se repite, es frustrante pero he podido entender que es relativamente “normal” y si, cómo le dices a un niño que no toque esto o aquello? cómo sabemos si otro de los niños no tiene alguna infección y se la pasará a tu bebé, comenzaron las visitas al pediatra más de lo normal, medicinas, noches en vela, y luego todo pasaba, la pediatra decía que se haría mas fuerte y que era completamente normal que esto pasara, me recomendó no destetar hasta que agarrara las defensas callejeras mucho más fuertes, así que no hemos destetado en 2 años.

Comienzan los chismes de mamás, en el grupo de whats app, el complot inevitable de todas contra la guardería cada vez que los bebés se enferman, la verdad es que soy una persona que fluye mucho y no soy tan cuidadosa con esos temas, especialmente cuando la pediatra me dejó muy claro que todo es normal y poco a poco disminuirá, la verdad es que así ha sido, pero comienzas a ver otro tipo de madres, no juzgo, jamás lo haría, pero es bueno ver como en el fondo, estamos todas tan conectadas con nuestra maternidad, incluso si encuentras a personas que quizás no siendo mamás, jamás tendrías una conexión real, pero con estas mujeres, simplemente la tienes.

A medida que crecen, cambian las solicitudes, antes solamente llevaba un poco de pañales y leche, luego más ropa porque se ensucian jugando, además su comida cada día que preparo en las noches cuando ella se duerme, no se de donde saco las fuerzas pero trato de siempre mandarle comida que le guste y variada, ella ha aprendido a comer muy bien allá, viendo a los otros niños, y me encanta ver su plato vació en la tarde. Ahora tienes que llevarles cuadernos y comienzo a verla crecer en tan poco tiempo, habla mucho más, hace cosas que piensas que no podría hacer aun y te sientes la más orgullosa de las madres, aunque seguramente es lo normal que hace cualquier niño a esa edad.

Nos levantamos a las 7:30am, nos vestimos, le voy diciendo y preguntando si durmió bien, si está emocionada por ver a sus amiguitos y a su miss, ella siempre contesta que sí con una gran sonrisa, siempre prefiere desayunar allá con ellos, así que su comida preparada en la noche, está lista para irse con ella. Salimos de casa y cantamos en el auto esos 10 minutos de camino, abraza a su miss llegando y entra solita muy orgullosa, me dice: bye bye mamá y me manda besos.

Para finalizar, me encanta la guardería, y se que a ella también, veo tantos cambios positivos en ambas que ha sido una experiencia en general muy buena, noto a una bebé más despierta, y a la vez la veo dejar de ser una bebé a ser una niña que comienza a aprender, a socializar y tomar sus propias decisiones.

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