Método Bliss para la alimentación complementaria, ¿qué es y que beneficios tiene?

Por admin
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El método BLISS fue desarrollado por un pediatra y un terapeuta del habla, pues se trata del mismo método con la misma esencia del BLW: permitir que el niño coma con sus manos, aprenda y disfrute de los alimentos y las texturas, sin la intervención de un adulto que le dé de comer.

Pero esta versión modificada pone el énfasis en el consumo de alimentos ricos en hierro (algunos ejemplos son la carne roja, hígado, legumbres, cereales, frutos secos molidos…) y de alimentos energéticos (frutos secos molidos, huevos, semillas, cereales, frutas y verduras calóricas como el plátano, el aguacate, la calabaza, la patata…) en cada comida.

Además, incide en la importancia de evitar atragantamientos incluyendo recomendaciones específicas, y presentando los alimentos con una textura lo suficientemente suave como para que el bebé sea capaz de triturarlo empujándolo con su lengua contra el paladar.

¿Qué ventajas aporta el BLW-BLISS?

Además de lo mencionado, los Comités de Nutrición y Lactancia de la AEP destacan las siguientes ventajas a la hora de introducir los sólidos siguiendo los principios del método BLW, y especialmente del método modificado BLISS:

  • Las familias que optan por estos métodos suelen esperar a los seis meses para comenzar la alimentación complementaria, en contraposición a las que optan por el método tradicional (triturados o purés), que suelen empezar antes.
  • Estos métodos de alimentación favorecen el mantenimiento de la lactancia materna.
  • Se favorece la alimentación perceptiva y basada en las señales de hambre y saciedad del niño.
  • Estos métodos favorecen la preferencia por la comida sana y variada a medio y largo plazo, fomentando hábitos saludables desde la primera infancia.
  • La comida se convierte en un momento de satisfacción y disfrute familiar, y se disminuye la percepción de “mal comedor”.

Además de todas estas ventajas, el método BLW-BLISS aporta grandes beneficios al desarrollo psicomotor del niño, ya que el bebé aprende por sí mismo cómo coger los alimentos con sus manos, perfeccionando la técnica del agarre.

Recomendaciones básicas para comenzar

Para comenzar la alimentación complementaria autorregulada por el bebé debemos prestar atención a cuatro indicadores principales: el bebé ha cumplido seis meses, se mantiene sentado con ayuda, muestra interés real por la comida de los adultos y ha desaparecido el reflejo de extrusión.

Pero además, el método BLISS insiste especialmente en las siguientes recomendaciones:

  • Conocer las señales de atragantamiento y saber cómo proceder al respecto.
  • Conocer los alimentos con alto riesgo de atragantamiento, como frutos secos enteros, palomitas de maíz, uvas enteras, salchichas, vegetales y frutas duros… y no ofrecéselos nunca al bebé.
  • Ofrecer diariamente comidas ricas en hierro, como carne cocida en tiras o picada en forma de hamburguesas, bolas o palitos, yema de huevo, tortas de lentejas o judías blancas cocidas, palitos de tofu, hummus… así como alimentos energéticos.
  • Ofrecer la comida presentada de tal forma que al bebé le resulte fácil cogerla con las manos y llevársela a la boca, optando siempre por texturas muy blandas. De hecho, se recomienda que el adulto pruebe antes la comida y compruebe si puede deshacerla con la lengua.
  • Integrar al bebé en las comidas familiares y no dejarle jamás comiendo solo.
  • Prestar atención a las señales de hambre del bebé, y atenderlas en la mayor brevedad posible.
  • Mientras esté comiendo, debe evitarse cualquier elemento de distracción para el bebé, como pantallas, juguetes…
  • Cuando el bebé esté enfermo, ofrecer alimentos blanditos y muy fáciles de manipular e ingerir.

Fuente: Bebés y más

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